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Écheme el Cuento

¿Quién mató a Cesárea Tinajero?

¿Quién mató a Cesárea Tinajero?

Revisemos los hechos que llevaron a la muerte de Cesárea Tinajero, el primero de febrero de 1976 en el desierto de Sonora: Ulises Lima, Arturo Belano, el poeta García Madero, Lupe y Cesárea Tinajero viajan en el auto. Lupe venía haciéndose perseguir desde que salieron del DF, la noche de año nuevo en el Impala de Quin Font, por Alberto su padrote. Cuando al fin se encontraron, tras varias evasiones, y de repente, en mitad del desierto, Belano le dijo a Alberto: “ahí están, buey, son todos tuyos”, platicando en la carretera a mitad de distancia entre los dos autos. Pero antes de que el padrote avanzara, Belano se le fue encima. Alberto sacó el revolver, Belano su cuchillo y anticipándose al disparo se lo enterró en el pecho. Lima se lanza sobre ellos, García Madero – desde el auto y abrazado a Lupe - ve cómo dan vueltas hasta quedar al borde del camino. El policía - encima de Ulises – todavía vivo, apuntándole con el arma a la cabeza. Entonces vio salir del fondo del desierto la masa rotunda de Cesárea que corrió hasta ellos para derrumbárseles encima. Se escucharon dos disparos. Salí del auto, Lupe se quedó, me costó separar los cuerpos. Todos estaban manchados de sangre, pero sólo Cesárea estaba muerta. Alberto tiene una herida en el abdomen y Lima otra en un brazo.

Fue la caída de Cesárea la que precipitó los disparos. Una hipótesis es que el arma todavía la tuviera Alberto. En ese caso fue él quien mató a Cesárea. Pero cómo explicar que hubiera tenido tiempo, herido de cuchillada, para darle un segundo tiro a Ulises en el brazo. Pero la hipótesis naufraga, no solo por tal inconsistencia, sino porque si no se hicieron sino dos disparos, Alberto no habría salido herido. La otra hipótesis es que Lima le hubiera arrebatado el arma y disparado contra él y luego contra Cesárea. Pero tampoco se sostiene. ¿Podría ser que toda la búsqueda de los visceralistas no tuviera más fin que un ajuste de cuentas? Después de la muerte de Cesárea, nadie se lamentó. Ulises Lima no hubiera atentado contra sí mismo. Lo que significa que no pudo haber sido él quien la mató. La otra hipótesis, es que hubiera sido la misma Tinajero quien le arrebató el revolver a Alberto. Y bien hubiera podido tener motivos para deshacerse de sí misma, pero la urgencia del momento era zafarse del padrote, policía del DF; así que tomó por la fuerza el arma, la devolvió contra él y disparó. Pero aún la tercera, los hechos no se ajustan. Cesárea debería haber tomado el arma y disparado contra el padrote y luego contra Ulises, que ha venido a dar con ella, a donde ella no quería que dieran con ella. Para de tal modo haber salido viva.

Belano se había ido de corresponsal al África, para hacerse matar, como quien se enrola en la legión extranjera por una pena de amor. Igual que el gringo viejo de Ambrose Bierce, que va a meterse a la revolución mexicana, convencido de estar ingresando a un rito eutanásico.

Así las cosas, una última hipótesis: uno de los dos disparos que escuchó el poeta García Madero, tuvo un doble efecto: mató a Cesárea e hirió a Ulises, o mató a Cesárea e hirió a Alberto, o hirió a Ulises y Alberto, en el borbollón de cuerpos sobre la carretera en medio del desierto. ¿Y si el poeta García Madero no escuchó el tercer disparo?

El final de los Detectives incurre en una indelicadeza. La de hacer aparecer viva a Cesárea Tinajero. Una mole adiposa de espalda acorazada, con más de sesenta años, que los recibe en su casa sin hacer preguntas. Los “detectives salvajes” hicieron un buen trabajo. Pero Cesárea ya estaba muerta, tal vez pocos años atrás. Y si estaba muerta en vida, entonces vinieron a que la estridentista mayor muriera en brazos de los real visceralistas. O, como se estila suponer para salvar las circunstancias. Que los real visceralistas fueron a buscar a un muerto, tan muerto como el de Páramo. Pero al mismo tiempo un fantasma tan real, que es capaz de aparecerse a la hora del almuerzo.

¿Quién mató a Cesárea Tinajero?

Carta de Rigola a los hijos de Roberto Bolaño

Carta de Rigola a los hijos de Roberto Bolaño

Queridos Alexandra y Lautaro Bolaño:
No nos conocemos pero soy el loco que ha perpetrado la dirección teatral de la novela que vuestro padre os dedicó a ambos. En primer lugar, me gustaría agradecer a vuestra madre Carolina el permiso para poder adaptar esta magnífica novela que es 2666. Con Salvador Sunyé fuimos a verla en Blanes hace dos años y todavía recuerdo cómo le brillaban los ojos al hablar de la obra de vuestro padre.

En segundo lugar, debo disculparme por llevar a cabo esta imposible versión teatral de la novela. Cada vez que Pablo Ley o yo cortábamos un nuevo fragmento se nos removía el estómago. Pero hemos intentado traspasar al espectáculo el espíritu de la novela, lo que no es del todo malo porque si luego alguien quiere leerla, verá que la gran cantidad de información e historias que hemos dejado de lado convierten esta empresa en utópica, y que su espíritu reside en el todo, y no en sus partes o fragmentos.

Evidentemente parece imposible resumir en una frase todo lo que abarcan las 1124 páginas de la novela. También encuentro injusto reducirla a un conjunto de palabras e ideas como la maldad, la dignidad, los paralelismos y coincidencias, la impermeabilidad del ser humano ante las desgracias que él mismo provoca, el mundo de la literatura (autores, editores, estudiosos, críticos), la muerte, el amor, lo que sabemos y desconocemos de las personas, el sufrimiento, el retrato de la sociedad que estamos creando... Siempre nos quedaríamos cortos. Quizá lo mejor será recurrir a las palabras de vuestro padre en Amuleto: “la avenida Guerrero, a esa hora, se parece sobre todas las cosas a un cementerio, pero no a un cementerio de 1974, ni a un cementerio de 1968, ni a un cementerio de 1975, sino a un cementerio de 2666, un cementerio olvidado debajo de un párpado muerto o nonato, las acuosidades desapasionadas de un ojo que por querer olvidar algo ha terminado por olvidarlo todo”.

Alguien se preguntará por qué os escribo a vosotros, pero al no estar Roberto no me queda más remedio que escribir a aquellos que él llamaba su única patria. Un abrazo de quien, si no ha conseguido acercarse teatralmente a su obra, al menos lo ha intentado con pasión.


Álex Rigola
Director teatral de 2666











Tres antecedentes de la literatura fantástica en Colombia

Tres antecedentes de la literatura fantástica en Colombia

  La sociedad colombiana del siglo XIX se caracterizó por la disputa entre los partidarios del Idilio y la UtopíaLa posición idílica representada por los conservadores pretendía perpetuar la tradición española, establecer estrechas relaciones Iglesia-Estado y acogerse al modelo del pensamiento católico. En contraste, la Utopía Liberal era portavoz de un incipiente discurso científico, abierto a tradiciones distintas a la hispánica, laico y promodernista. Hacia 1886 logra imponerse la Arcadia Heleno-Católica a la Utopía Liberal y así es como Colombia ingresa en el siglo XX . En este período de hegemonía conservadora que sólo vendrá a interrumpirse hacia 1930 con el comienzo de la llamada República Liberal , se acallan la visión científica y el pensamiento racionalista que representan la Modernidad,y en su lugar se consolidan "viejos valores hacendarios" que privilegiaban conceptos como el de la honra y el honor, y desdeñaban procesos de autonomía individual o secularización.

La Arcadia Heleno-Católica visible -por decir algo- en textos como María de Isaacs o en las obras costumbristas, gustaba de la nostalgia rural y de la añoranza de los viejos valores y estructuras coloniales. En contraste, los textos de la Utopía Liberal -como por ejemplo los de José María Samper- eran de tono progresista, con confianza en la educación, el progreso y la posibilidad de perfeccionar las instituciones humanas. En el período que va desde 1886 hasta 1930 -y como ya había ocurrido en el siglo XIX- cuento y novela no son bien vistos por el establecimiento crítico colombiano, y en cambio se beatificaban la poesía y el ensayo.

El ideal en novela y cuento era el de un relato castizo, con valor educativo(esto es, que inculcara cierta ideología política y moral), y que socialmente cumpliera una labor útil Así mismo, se enfatizaba en lo que en ese entonces se llamaba una "literatura nacional", es decir, una literatura que fuera reflejo fiel de "nuestra identidad" y "nuestra realidad". Como podrá observarse, si exceptuamos sus defectos y cualidades idiosincráticas. Colombia se encontraba más o menos ante el mismo embeleco que por entonces era epidemia en toda Latinoamérica.

Por eso mismo es que al ver la luz La Vorágine en 1924, la novela de Rivera se constituyó en el paradigma a seguir esa obra que exaltaba al país y al patriotismo que cumplía una importante labor de denuncia social y que se acogía a ultranza al realismo (entendido éste en la forma más simple de mimetismo o copia), era el ejemplo de una auténtica literatura nacional y continental. Groseramente bosquejado, el anterior fue el panorama -por cierto, nada acogedor- en medio del cual destacaron algunos muestras de literatura fantástica.

Si dejamos a un lado las variedades mítico-folclóricas consistentes en algunas leyendas y mitos populares que bien o mal perduraron desde la Colonia hasta el siglo XIX, el balance de la literatura fantástica colombiana durante el siglo XIX se reduciría a dos hechos: algunos relatos que Curcio Altamar localiza como "Post-románticos" , y el empleo de cierta estructura fantástica en Silva y en algún otro modernista como Emilio Cuervo Márquez (de pronto hay por ahí algunas fábulas pero no las consideraremos). En el siglo XX no puede hablarse ni de narraciones góticas, ni de utopías, ni mucho menos de ciencia ficción, aunque pueden toparse algunos casos que de ninguna manera permiten afirmar la existencia de tales géneros.

En la segunda mitad del siglo XIX, dentro de la denominada "Novela del Post-Romanticismo" aparecen algunas obras que pretendían narrar eventos misteriosos acaecidos en Colombia, el terror de los bandidos en ciudades y villorrios, y una que otra espeluznancia; son textos donde por las ciudades de la época flotan cierto aire de arcano, intriga y folletín. Una novela de 1876 de Bernardino Torres Torrente: El ángel del bosque, una obra que -salvadas las diferencias- podría encuadrarse al lado del aluvión de relatos que también en la segunda mitad del siglo XIX, emergieron en Occidente inspirados en las doctrinas espiritistas de Camilo Flammarion. La historia no es que sea una gran cosa: el relato de un hombre que al conocer en algún lugar del Valle del Cauca a un espiritista practicante llamado Rafael, termina abandonando su fe materialista y convirtiéndose al "Cristianismo Espiritista”. El ángel del bosque no alcanza la dignidad de literatura fantástica, pero sí podría ser catalogado como una novela naturalista que incluye algunos relatos fantásticos.

Si omitimos las taras que para un lector de hoy podría tener una narración como ésta (el pavoroso afán moralizante y sermoneador, el partido que toma por la Arcadia Heleno-Católica con todas sus consecuencias, los personajes estereotipados e idealizados, o la estructura de cuento de hadas vallecaucano), creo que para la historia de la ciencia ficción y la literatura fantástica en nuestro país, el libro sí encerraría importancia por las siguientes razones:

a) Inserta la literatura colombiana dentro de una de las líneas que sin ser ciencia ficción  le sirvieron a la ciencia ficción posterior., El ángel del bosque se corresponde con esos relatos espiritistas que, sin mayor rigor ni pudor, mezclaban dos discursos diferentes: la ciencia y la religión, o la ciencia y la ideología del status quo. Aunque las conclusiones de semejante caldo son de un escolasticismo, medievalismo, edenismo y catolicismo que puede resultar indigesto, lo cierto es que en el texto ya se proponen la posibilidad de otros planetas habitados aparte de la Tierra (aunque fuera por espíritus) o nociones como las de telepatía o predicción del futuro. Así mismo, en algún momento controvierte las concepciones de lo que es "fantástico" y lo que es "real" y acaba concluyendo que tales nociones son tributarias del devenir histórico, y por ende, relativizables.

b) En algunos instantes de la obra existe la voluntad de explicar racional –y no sobrenaturalmente- aquello que resulta incomprensible o fantástico (así por ejemplo se pretende justificar ciertos hechos fantásticos sucedidos en la Colombia del pasado, o algunos eventos extraños ocurridos en la novela). De todos modos, no está de más anotar que la noción de "ciencia" o de "explicación racional" que maneja este libro, le erizaría los pelos a un científico o epistemólogo contemporáneo.

c) Para la historia de la literatura de terror incluye al menos tres interesantes relatos: uno con un personaje apodado "El Adivino" (un individuo que cada vez que visita a Rafael, días después ocasiona la muerte de algún ser querido, y que viene a ser el único elemento realmente maligno del libro. Una segunda con un cartel fantasma que apareció anunciando una desgracia en la friolenta Bogotá de 1560 y que se toma de las crónicas de Juan Rodríguez Freyle; y una tercera que narra como un ejército de fantasmas en 1813 y durante la guerra de independencia, hizo huir a una guarnición española. Al menos en dos de estas tres historias se procura una explicación racional- y yo agregaría empobrecedora- del suceso

d)Tal vez lo más olvidable son las planísimas y almibaradas epifanías de ángeles que más que otra cosa son imaginería e iconografía católicas, y que a veces- tan esperpénticas serán- a uno le recuerdan el angelito protagonista de la reciente Dulce Compañía de Laura Restrepo.

 

Elsegundo hecho importante para la literatura fantástica durante el siglo XIX deberíamos mencionar la estructura de De Sobremesa (1896) de José Asunción Silva, posibilitada por ese Modernismo que ya intentaba escapar del deseo documental de la literatura epocal y al cual ya nos hemos referido. Como sabemos, el relato de José Fernández con base en el cual se informa la novela, ha sido reconocido como uno de los primeros ejemplos de metaficcionalidad en la literatura colombiana, en tanto al final del texto el lector no sabe con certeza si la narración fue una alucinación, un sueño o eventos efectivamente sucedidos; la obra propende a la indecidibilidad pues al culminar su lectura no es factible determinar qué es ficción y qué es realidad, o cuáles son los límites de cada una.

La ambigüedad estructural reconocida por Todorov como un rasgo identificatorio de la narrativa fantástica, permite aseverar que en De Sobremesa ya surge la primera muestra de esta vertiente moderna del género en Colombia. Fue el Latinoamérica el Modernismo el primero en incursionar en narraciones fantásticas modernas como una de sus estrategias para "desrrealizar la realidad" y recuperar el misterio. Así imbuido Silva también es un precursor del género, pero no se incorpora a él mediante relatos ocultistas como Darío, o góticos y de ciencia ficción como Lugones, sino mediante el empleo en su novela primordial, de una estructura con tendencia al autosocavamiento. Asíla literatura fantástica moderna nace en Colombia siéndolo por el modo de contar y no tanto por los episodios que cuenta, no nace dentro de las variedades utópicas, góticas o de ciencia ficción, sino dentro de la corriente metaficcional.

En el campo cuentístico y también dentro de la óptica modernista. debemos mencionar algún relato de Emilio Cuervo Márquez como Phrazomela ( 1892) un texto acerca de un hombre que " lee " el pensamiento de otro. Aunque en el mismo cuento se insinúa una explicación racionalista basada en el fluido magnético y el número de vibraciones de las ondas sonoras, tan socorridos en el siglo XIX, lo cierto es que la narración como tal resulta indecidible. En tanto la explicación para el evento incomprensible queda flotando entre lo natural y lo sobrenatural (y en ese sentido Phrazomela es fantástico desde la concepción de Todorov). Aunque la búsqueda de una validación cientificista para lo inexplicable bien puede ser un argumento para postular Phrazomela como el primer relato colombiano de ciencia ficción, no puede olvidarse que su indecidibilidad es justamente la mejor contradicción de tal aserto. Que el cuento no opte de modo indubitable por una explicación naturalista, es lo que impide catalogar le de ciencia ficción plena. Eso sí, Phrazomela es una muestra más de la irrupción de la literatura fantástica moderna en América Latina, del empleo de estructuras propensas a la indeterminación. y -hay que decirlo- de una literatura fantástica cuyo valor no es tanto artístico, sino que deriva más del hecho de constituirse en una adelantada del género.

Ya en el siglo XX, y como otro de los antecedentes antiguos de la ciencia ficción en Colombia, tendríamos que contar con el relato de Soledad Acosta de Samper Bogotá en el año 2000 publicado en la revista Lecturas para el Hogar de 1905. Sese caracterizó por cultivar el costumbrismo y la nov ela histórica, anticipa y critica “las interegularidades y las revoluciones sociales que el progreso traería”. Hasta 1928, cuando aflora el primer libro que por entero puede catalogarse en la ciencia ficción: Una triste aventura de catorce sabios de José Félix Fuenmayor. Hacia los años 20. se comienzan a dar los primeros signos de modernización socio-económica, y que coincidiendo –coincidencia que no es casualidad- con el deceso de la hegemonía conservadora en 1930.

Decálogo del perfecto cuentista

Decálogo del perfecto cuentista

Horacio Quiroga

I

Cree en un maestro - Poe, Maupassant, Kipling y Chejov - como en Dios mismo.

II

Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.

III

Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia

IV

Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.

V

No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.

VI

Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.

VII

No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.

IV

Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.

V

No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.

VI

Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.

VII

No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.

VIII

Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.

IX

No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.

 

X

No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.

Recomendaciones para escribir una mala novela

Recomendaciones para escribir una mala novela

1. Describa como si el cine no se hubiera inventado y el lector fuera tonto. 

2. Utilice la novela para hacer propaganda a una causa social, ideológica o política. 

3. Que sea plana, sin conflicto, con un drama sin antagonismos.

4. Explíquele al lector todo como si él no supiera nada.

5. Rellénela de cifras, citas eruditas, lugares extraños y referencias en otros idiomas.

6. Deje muchos cabos sueltos.

7. Escríbala como si fuera un guión cinematográfico.

8. Escríbala con el propósito de vender muchos ejemplares.

9. Asuma – como autor - una actitud pedagógica, didáctica o en el mejor caso moralista.

10. Enrede deliberadamente el argumento sin tenerlo del todo claro.

11. Apele a toda clase de estereotipos para construir los personajes.

12. Hágala de forma que en la página cien todavía no ocurra nada.

13. En vez de narrar dedíquese a filosofar.

14. En vez de dotar a los personajes con caracteres humanos particulares apele a los personajes colectivos (las musas, las deidades, el proletariado, la burguesía, la oligarquía, los marcianos, los rusos, los pobres, los escritores, los demonios, etcétera).

15. Antes de escribirla, no se le vaya a ocurrir leer buenas novelas.

16. No reescriba, deje la novela, tal como le salga en la primera escritura.

Si sigue fielmente todas nuestras recomendaciones, le aseguramos que nadie leerá su novela.

 

Un autor

Un autor

Andrés Barba llegó en jeans, venía de España, 38 años, pero a lo más muestra 30, cabellera abundante y desordenada, calza unos tenis viejos y sucios. No hubo ninguna presentación, ni una palabra acerca de él, como si todo el auditorio conociera al muchacho, que carga con un título en filosofía y otro en filología hispánica, y que ha publicado siete novelas. Con la primera de 1998 – una novela corta de ochenta páginas – ganó el Premio Sender, con la segunda – La hermana de Katia – fue finalista del Premio Herralde. Con Versiones de Teresa ganó el Premio Torrente Ballester. Con su ensayo, La ceremonia del porno, ganó en el 2007 el Premio Anagrama de ensayo. Su obra ha sido traducida al inglés, al francés, al alemán, al servio al holandés, al italiano. Creo que en el auditorio nadie lo conocía. Fue mejor así, porque no llegó precedido de nada, simplemente se sentó y comenzó a hablar.

El tema: los talleres literarios. Seis momentos de trabajo que utiliza como pretexto para despacharse a hablar de la novela durante tres horas. Ha leído todas las novelas del mundo y ha digerido aquello de un modo afirmativo y sosegado. La tarea del taller – comienza - es educar para pensar narrativamente. Se necesita ampliar la inteligencia narrativa para que la escritura convoque inteligentemente a los lectores. Y algo de esa inteligencia consiste en la capacidad para escenificar, es decir, para inventar lugares y tiempo donde los personajes interactúan de manera comprometedora para el lector. Barba filosofa en voz alta, porque “el pensamiento se hace en la boca”.

La moral del relato. Un tema que como filósofo no puede eludir y como escritor le resulta perceptivamente contradictorio. De una parte acepta que las novelas cumplen un papel moral frente al lector, puesto que tienen que ver con su vida; pero, de otra, frente a la “suspensión moral” que Kundera se ve necesitado de introducir para marcar la diferencia – que a la novela conviene - entre la vida y la escena, dice Barba, que aún bajo el efecto de la suspensión, la novela resultará moral, anulando así el medio de defensa a favor de Rushdie, que puso en escena un personaje que soñó un guionista que a su vez soñó el guión de una mala película en la que moralmente se ofende a un dios.

“Lo extraño no es que nos odien, lo extraño es que nos quieran”. Teníamos que llegar al mal en la novela, y más precisamente a la trivialización del mal, por el cual se lo despoja, o se lo desvictimiza de los efectos del juicio moral. Habla por Hanna Arendt y vuelve a reconocerse presa de esa ambigüedad en la que siempre terminamos instalados cuando nos movemos en la escena levantada entre los fronterizos dominios, de lo que por necesidad de referencia llamamos la realidad, y la ficción.

Y naturalmente el cine que cambió en la novela el modo de narrar. Pero se encanta recordándole al auditorio que hay escenas de novela que jamás el cine podrá mostrar. La prueba de la insuficiencia audiovisual frente a la novela es la voz en off. Hay un intangible narrativo no escenificable en el cine, y entonces Barba nos lleva a Proust: imágenes poderosas de una intuitiva inteligencia reflexiva que pone a los personajes en un constante ejercicio de imaginación-evocación, por el cual el presente se hace comprensible en la medida de un pensamiento no visualmente escenificable en el dominio de la palabra

Y termina con la “ceremonia del porno”. Un relativo incalificable, una ambigüedad moral y corporal, una trampa para moralistas, una bomba para el inmoralismo. En un artículo de Teresa Tejeda, sobre el ensayo de Barba y Montes, ella recupera el sentido contradictorio del porno y de sus formas de pensarlo. Termina preguntándose si hay algo más porno que el porno, que analizar el porno, puesto que no existe una mirada más perversa y obscena que la del crítico.

COMING SOON

PROXIMAMENTE "EL AHOGADO SOBRE EL VTLAVA" DE DAVID VASQUÉZ EN EXCLUSIVA POR ESTE BLOG.

LOS PAYASOS MARCIANOS TRAVESTIS Y LA MERETRIZ INTERGALACTICA

LOS PAYASOS MARCIANOS TRAVESTIS Y LA MERETRIZ INTERGALACTICA

Al fin la tan esperada obra deCarlos Sánchez

Los gemidos y aullidos de placer inundaban completamente el lugar, cada una de las 415 cabinas sexuales estaban ocupadas, incluso las 20 anfibiosexuales y las 38 de vacas cósmicas de 6 patas. Era la cuarta vez, en el ultimo ciclo estelar, que el Intergalactic Sex Show estaba a reventar y su dueño Cuck-Rha-Cha estaba feliz a mas no poder, tanto que la babaza verdusca que salía a borbotones de su boca parecía hervir, no sabia si de gusto, placer ó si una vez mas los jugos gástricos estaban siendo escupidos para facilitar su alimentación.
- Amo - decía la voz del enano esférico de tres patas y siete ojos que miraba con tres a su maestro y con los restantes a la puerta, - estamos llenos, no cabe ningún otro ser y Zoy Lastits aun no actúa -
Cuck-Rha-Cha miró, sin atender, a su verdusco y chaparro sirviente, una de sus patas se posó sobre la cabeza del uronkaniano gigante que le hablaba y otra hacia señas al cantinero, un troglodita peludo y trompón que a pesar de sus hongos en las manos y su mal carácter hacia excelentes cócteles, para que calmara a un estiercolero cósmico que maldecía la limpieza del lugar.
El Amo, como lo llamaban algunos, continuó babeando y esparciendo mal olor por el lugar, mientras Parrapapush, su enano de confianza, seguía la diatriba de la falta de espacio, la respuesta de Cuck-Rha-Cha fue estruendosa.
- Habilita el basurero y las letrinas, al fin y al cabo la demanda escatológica ha subido y esos malditos estiercoleros me están enloqueciendo.
- Amo, amo, además, ha llegado una nave de Grijalbinos.
- ¿Grijalbinos? ¿Aquí? - Respondió el proxeneta cósmico con un dejo de preocupación.
- Si señor, es toda unas excursión y dicen que quieren ver a la famosísima y grandiosa Zoy Lastits.
- Que se quiten las mesas y abollonen el piso, que bajen cadenas del techo y cuelguen unos cuantos arácnidos libidinosos allí, en fin, hagan lo que sea necesario para que todos puedan entrar, que nuestra Lastits nos a traído buena fortuna.
En el olvido habían quedado los días en que Cuck-Rha-Cha no era mas que un simple insecto en algún olvidado asteroide, en donde controlaba a par putas de varias nalgas, para ser el dueño oficial de la mitad de un planeta dedicado única y exclusivamente a los placeres de la carne y los exoesqueletos sexualmente estéticos en donde su local, El Intergalactic Sex Show, se había erigido como la mayor atracción, no solo del planeta Sexotronia, sino que era considerado como el mejor lugar de distracción para los viajeros del universo, pues, ciclo tras ciclo seres de cada vez mas extraños y lejanos mundos llegaban a engrosar las filas de clientes habituales de este paraíso pansexualista.
La fama de Cuck-Rha-Cha era gigantesca, al igual que su tamaño, dos metros cincuenta para una cucaracha era demasiado, además, el único capaz de competir con su popularidad, era Sam Espierquel, un Hipnocerdo que había logrado la presidencia del Congreso Estelar de Comunicaciones, antes C. I. R. S. (por las siglas de Comisión Intergaláctica de Reality Shows).
Un fuerte sonido sacó a Cuck-Rha-Cha de sus cavilaciones, el jefe de la barra había golpeado en la cara al estiercolero quien debido al golpe había esparcido por todo el lugar, cercano a la escaramuza, apestosos fragmentos de la materia prima con la que los de su clase trabajan. Cuatro Hipohembras salieron de la nada a limpiar y calmar, con sus grisáceos y redondos cuerpos a los combatientes; pronto todo volvió a la normalidad y el estiercolero - para evitar más problemas - fue conducido a una letrina, donde, pagado por la casa, una de las tan famosas casquivanas de dos nalgas, que había llevado a Cuck-Rha-Cha a la fama, lo esperaba desnuda y retozando en toneladas de excremento cósmico.
El Amo, feliz y lleno de placer, veía como sus verdes enanos quitaban mesas y colocaban pilas de colchonetas que eran ocupadas, inmediatamente, por húmedas Hipohembras que esperaban a libidinosos y excitados clientes, entre los cuales estaban un par de Grijalbinos. La sonrisa - si es que un insecto puede sonreír - del creador del máximo lupanar cósmico, fue gigantesca al ver como el dúo de ascetas sexuales se entregaba a los placeres carnales hipopotamicos que tanto renegaban en sus celestiales ceremonias.
Los seres entraban sin cesar y pronto el lugar quedó a reventar, sobre todo cuando Zoy Lastits saltó a escenas con sus ocho amarillentos senos iluminados por rojas luces; aparición que fue acompañada por docenas de gritos extasiados por la copula terminada y un sin numero de aplausos y obscenidades en eternidad de lenguas.
Los redondos y amarillentos pezones le recordaron al Amo el centenar de huevecillos que habían a su alrededor el día que, por primera vez, vio la luz en su mundo, un paraíso de humedad, mal olor y podredumbre, en algún lugar lejano de Zeta Reticuli Beta Prima Elevado a la Dos. Pero, sus agradables recuerdos fueron apagados por un ensordecedor grito, que lo retornó a su mundo de "arduo" y "consagrado" trabajo, para encontrarse con que la estrella de los últimos ciclos de El Intergalactic Sex Show esparcía su sulfúrica sangre, debido a varias heridas hechas en algunos de sus senos, a los espectadores más próximos que en medio del dolor perdían sus pieles y miembros mientras huían despavoridos.
Cuck-Rha-Cha se vio envuelto por una turba enardecida y excitada que corría y se corría, por todo el lugar, intentando escapar de un grupo de maniáticos que, hasta el periodo pasado, eran las estrellas del Show, los Payasos Marcianos Travestís y su dominatríz, la Meretriz Intergaláctica, que armados con fusiles de plasma y pistolas de rayos Thay-Thesk intentaban, por cuarentaicincoava vez escapar de su tormentoso cautiverio y su elevado sufrimiento como entretenedores sexuales de los Transifantes de Tahúras de largas trompas sexuales y miembros de dos cabezas. Esta vez, a diferencia de la vez que se enterraron hasta ser atacados por devoradores de carne subterráneos intentando salir al otro lado del planeta ó cuando saltaron hasta romperse los huesos de la cadera intentando escapar de la gravedad del planeta, parecía que tendrían éxito.
La Meretriz Intergaláctica aprovechó que los vigilantes de las catacumbas - donde eran encerrados todos los seres que no estuviesen trabajando en el momento - descuidaban sus armas, mientras un par de ancianas y un joven Esburrog, con tres órganos sexuales, se entregaban a estos en medio de los pasillos enrejados, oportunidad que aprovechó la dominatríz de los Payasos para extender sus tentaculados brazos y robar armas y llaves abandonadas al ser arrancados los pantalones de los excitados vigilantes.
Las mediocres, pero, efectivas rejas de seguridad, fueron abiertas y los amantes consumidos en una lluvia de plasma. La huida había empezado, sin embargo, uno de los Payasos corrió con tan mala suerte que murió escapando, pues, su cadera aún no funcionaba correctamente, debido a la tan consabida intentona de escape y los tornillos, que le ayudaban a soldar sus flexihuesos, se enredaron en la jaula al tropezar con otro de sus compañeros, rompiéndole la pierna izquierda de un solo tajo para desinflarse en el acto, no sin antes decir sus palabras finales obligatorias y típicas.
- huyan por mí, venguen mi muerte -
Los Payasos corrían produciendo su chirriante y popular sonido, que se hacia más intenso en medio de su labor sexual, mientras la Meretriz esparcía una maraña de rayos y maldiciones a todo aquel que siquiera mirase uno de sus cuatro tentáculos.
Cuck-Rha-Cha observaba como sus Hipohembras y enanos eran derretidos por las emanaciones Thay-Thesk disparadas por los prófugos, evaporando a sus trabajadores a la par que hacían humo sus posesiones. Al ver una de sus ya míticas prostitutas de dos nalgas desangrada y devorada por el plasma emprendió la huida y desde atrás de una derribada mesa de multillar impartía ordenes por su intercomunicador, uno de los Payasos alcanzó a ver alguna de sus tantas patas y disparó, con tan mala fortuna de acertarle solamente a la mesa, pero, gracias a Uyuwaba el Creador, que en Sexotronia se conoce como Guachugüey el Copulador, el Dios creador de los Payasos, las esquirlas de la mesa le arrancaron la pierna intermedia derecha. La comunicación del Amo, antes de desmayarse de dolor y pánico, fue un grito de ayuda, un clamor de persecución y la promesa de grandes recompensas, incluso unas cuantas hipohembras como acompañantes sexuales por medio ciclo, a quien atrapase a los malditos desgraciados vivos, muertos o petrificados.
Luego todo se tornó oscuro para el gran insecto cucarachiforme que despertó, un cuarto de ciclo después, en medio del caos de su antiguo y hermoso prostíbulo ahora completamente acabado y destrozado.
Mientras, Cuck-Rha-Cha perdía el sentido, los Payasos Marcianos Travestís y la Meretriz Intergaláctica se abrían paso a través de la puerta de acero principal para encaminarse al espaciopuerto de naves de largo recorrido, en donde se toparon con una maraña de feroces Castraparques, dispuestos a reclamar su recompensa y vengar el ataque a su ídolo sexual, obligándolos a girar a la derecha, para encontrarse con un gran hangar al cual entraron sin fijarse en los simiescos trabajadores que reparaban varias naves averiadas.
La premura del escape y la persecución de los Castraparques hicieron que acribillaran a un par de monotécnicos creando pánico general entre los primates. Entrando en la única nave que estaba elevándose pero, que aún no cerraba su puerta de acceso, a la que hacían pruebas de despegue/aterrizaje controlados a distancia - cosa que los Payasos y la Meretriz ni sabían ni comprendían.
Dentro de la nave y solo al encontrar, de milagro, el botón de cerrado del acceso principal se percataron que nadie tenía ni la menor idea de pilotear nada, ni siquiera un bicicletoide, el desespero empezó a invadir los diminutos cerebros de los antiguos esclavos sexuales de El Intergalactic Sex Show, sobre todo al ver por las ventanillas laterales como los Castraparques rodeaban la nave y al darse cuenta que en el puente de mando no había piloto, que bajo amenaza de muerte los sacara del lugar.
- Por el gran coño de mi madre de ocho patas, prende maldita maquina - Gritaba la Meretriz mientras pateaba sin compasión lo que para ella era el control central, como respuesta solo obtuvo una especie de voz metálica y chillona que dijo:- Cccchhhhhhhh - y luego de un instante - Su desayuno esta servido capitán - mientras, una bandeja metálica con un plato de abarrosantes asados y un jugo de amigdalante salía de un orificio.
Afuera de la nave los monotécnicos habían dado la voz de alarma y el hangar se había llenado de malandros y agentes espaciales especiales que se peleaban entre si por atrapar a los enemigos del placer y por supuesto, reclamar la recompensa.
Los Castraparques mientras tanto armaban su archiconocido cañón de protoplasma magnético maligno, con el cual pretendían derribar la nave, sin embargo, el arma mas temida en el espacio no alcanzó a ser usada, pues, dentro de la nave una oración a Uyuwaba el Creador, que en Sexotronia se conoce como Guachugüey el Copulador, el Dios Creador de los Payasos, y una patada milagrosa en los controles adecuados dio inicio a los motores, con lo que una llamarada de fuego termonuclear fue expelida por las toberas inferiores y traseras de la nave, generando el calor suficiente para calcinar, sin compasión, al grupo de Castraparques entre los que se encontraba un alto dignatario de Castratonia, inmediatamente la C. I. R. S esparció la noticia por todo el universo y los Payasos fueron declarados por la opinión publica "enemigos de las razas espaciales".
Mientras, la noticia volaba la nave hurtada también intentaba hacerlo, no sin dar tumbos y retumbos dentro del hangar hasta que la Meretriz pudo, gracias a sus varios tentáculos y un atisbo de inteligencia, cosa extraña en un ser de su especie, controlarla, aunque hicieron lo que pudieron por escapar no fue suficiente, pues, los propulsores extraplanares ubicados en las parte inferior de la nave, al lado de las toberas de energía termonuclear, se estropearon, acortando, no solo el impulso de la nave sino también el vuelo de la misma. Pero, Uyuwaba el Creador, que en Sexotronia se conoce como Guachugüey el Copulador, el Dios Creador de los Payasos, protege a sus fieles y la nave pudo salir de Sexotronia sin destrozarse ni ser alcanzada por sus perseguidores.
"Gracias" al daño y a la poca pericia de los prófugos, la nave, luego de cientos de kacometros luz de viaje colisionó en un planeta extraño luego de salir de un ano cósmico, causando la destrucción total del vehículo intergaláctico y la muerte inmediata de dos Payasos Marcianos, uno de los cuales salió volando por la esclusa trasera al desinflarse completamente su cuerpo.
Mientras, los prófugos pasaban por tan desastrosa experiencia un grupo de cazarrecompenzas cibernéticos ingresaba al planeta siguiendo el rastro dejado por el detector intergaláctico extraplanar 2B ubicado - secreta e ilegalmente - en todas las naves que llegan a El Intergalactic Sex Show.

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EL INFORMANTE
8 de mayo de 2.003 pagina 1A $1.000

En la noche de ayer el cielo cundiboyasense fue invadido por una maraña de, según el astrónomo Pedro Pereza Crónica, estrellas fugaces provenientes de la nebulosa del Toro Sin Cuernos, sin embargo, los estudiosos del tema afirman que no había ninguna lluvia de estrellas programada para la fecha, pues, la próxima se decidió que iba a ser vista solo en la costa pacifica y en la noche del 15 de abril entre las ocho y las nueve de la noche, para poder competir con el horario estelar de las novelas de los tres canales de televisión del congreso nacional.
Las Fuerzas Armadas del país también se pronunciaron y confirmaron que no ha habido bajas entre los equipos aéreos de ninguno de los bandos en combate permanente, aunque, ya se han iniciado las investigaciones militares pertinentes, sobre todo después de haberse confirmado el hurto de dos helicópteros de combate Mil Mi - Nil Ni - Pil Pi - 345 - r56 - btr456 - doble A, extraídos sin el permiso pertinente de la nueva base militar secreta ubicada en la sabana de Bogotá.
La zona, actualmente en combate por la independencia del yugo opresivo de la tiranía estatal, se ha visto invadida por un grupo de ufólogos e investigadores de lo paranormal que han llegado al lugar en pos de una supuesta nave alienígena estrellada.


Continúa en página 4 b

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Los cazarrecompenzas espaciales, expertos en las artes del camuflaje y el rastreo, encontraron, luego de algún tiempo, a los enemigos de las razas espaciales, sin embargo, no pudieron dar con el paradero de dos Payasos presuntamente vivos; aunque los cazadores no niegan, ni afirman, que los prófugos sigan con vida. Pero, pudieron recuperar tres cadáveres y asesinaron, luego de desmembrar y violar, por todos sus tres orificios sexuales a la Meretriz Intergaláctica.
Mientras esto sucedía los Payasos sobrevivientes se internaron a través de unos extensos campos de verde color donde seres de cuatro patas los seguían con sus penetrantes, grandes e inteligentes ojos a la vez que arrancaban pedazos del suelo. Luego de unos cuantos kacoinstantes se toparon con una especie de vehículo rectangular, tal vez del tipo extraplanar, envuelto en una nube de humo negro pestilente y venenosa, que al entender de los Payasos, debía proteger al transporte de posibles ataques de seres y naves mucho mas poderosas.
Entretenidos como estaban ante el increíble portento de la tecnología de tan particular planeta no se percataron de dos veloces entidades que en cuatro patas corrían tras ellos, mientras, gritaban a viva voz lo que los bandidos intergalácticos entendieron como una orden de quedarse quietos, pero que a sus oídos llegó como un simple Guau, Guau, Guau. Fue demasiado tarde cuando intentaron huir, pues, las entidades cuadrúpedas saltaron y sin compasión se abalanzaron sobre uno de los Payasos destrozándolo en el acto, el silbante sonido producido al desinflarse el atacado invadiría los sueños y alucinaciones del sobreviviente y desde ese día se despertaría en vuelto en lagrimas y a veces, como reacción refleja, en líquidos seminales propios.
Por un instante el desespero invadió al único prófugo de El Intergalactic Sex Show, hasta que la nube de gas pestilente del vehículo extraplanar se redujo y una portezuela se abrió gracias a los artilugios de dos seres bípedos redondeados y de ropajes deshilachados que tiraron unas cuantas cajas y unas bolsas dentro de esta, la nave empezó a moverse, preparándose para despegar y el Payaso corrió hacia su salvación, justo en el momento que la puerta era cerrada por una especie de androide sonrosado y de mal olor.
El viaje le resultó tan tortuoso como fue posible pues, las cajas y demás cosas no estaban ajustadas, tal vez se había roto el cable amarra-cosas o un ataque con rayos cacocatodicos había fundido las fibra reticulares de los amarres, o cualquier otra cosa pudo haber sucedido, siguió divagando en cantidad de posibilidades hasta que una de las tantas cajas que se movía por toda la bodega lo golpeó tanto que un hematoma brotó de su pierna central y una suerte de fragmento puntiagudo le chuzó las frentes, además, la bodega no tenía comunicación directa con la nave, así que optó por pensar, además el olor se lo confirmaba, que estaba ocultó en el lugar reservado para los desechos corporales producidos por los tripulantes de la nave, pronto, la nave entró en una suerte de ano cósmico, pues empezó a moverse sin compasión y las cajas fueron lanzadas sobre su magullado cuerpo, con lo cual el olor nauseabundo de la bodega se aumento, tal vez uno de los contenedores de desechos corporales se había roto, fueron tantos los golpes y el olor que perdió el sentido dentro de tan mal sano ambiente.
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Mientras tanto en otro lado.

Los cazarrecompenzas peinaban la zona intentando dar con los prófugos, sin embargo, no corrieron con tan buena suerte pues, solamente se toparon con un humanoide mal encarado que envuelto en una medio capa de gas rancio se protegía de los seres espaciales, además, se hacia acompañar por dos cuadrúpedos rosados y redondos de grandes narices, que deberían ser sus seres de rastreo, pues, todo el tiempo dirigían sus ojos hacia el suelo, olfateando por todos lados y comunicándose con estridentes chirridos.
Los recién arribados al planeta consideraron que este particular bípedo debía ser un guerrero o incluso alguien de su misma profesión, así que le dieron el saludo intergaláctico común y se acercaron para hacer la seña multigalactica de los buscadores de prófugos, pero, el guerrero de la capa de gas se disgusto, tal vez, por la falta de respeto de uno de los cazarrecompenzas al hacer énfasis en los símbolos manuales y no en los cantados, así que arremetió sin compasión con un ancho y delgado metal grisáceo con el cual cercenó de un tajo la cabeza de uno de los espaciales, pero, afortunadamente dentro del equipo de estos ávidos cazadores de fortuna siempre hay al menos un látigo neurótico, con el cual calmar a los mas fieros criminales, así que el guerrero de la capa de gas fue reducido a un amasijo de temblor y babaza luego de varios latigazos adecuadamente dados, y para evitar mayores inconvenientes sus rastreadores también corrieron la igual suerte, sin embargo, uno de estos, el mas pequeño quedó muy mal herido, pues, la potencia del látigo neurótico estaba mal calibrada para el tamaño y sus ancas traseras fueron quemadas en el acto.
Los seres fueron amarrados y llevados a la nave, pero, el quemado no podía moverse y no hacia mas que chillar, impidiendo la concentración de los pilotos, además, la nave se llenó de un particular olor que emanaba de las ancas del mal tratado cuadrúpedo, el olor hizo babear a los cazadores de bandidos, así que sin mas ni mas, aplicaron la mayor potencia posible al látigo neurótico hasta, literalmente, cocinar al chillón sonrosado, el olor aumentó tanto que los espaciales se lanzaron sobre el cuerpo del cuadrúpedo, unos cuantos instantes después no quedaron mas que los huesos y uno que otro pedazo de carne gorda, al lado de los cazarrecompenzas extasiados ante el sabor que invadía sus cuerpos.
Cuando aterrizaron en Sexotronia empezaron a planear un inmenso programa de cacería de rastreadores cuadrúpedos rosados para crear un glorioso mercado alimenticio, que con el paso de los ciclos se convirtió en toda una prominente empresa, de tal forma que todos los cazarrecompenzas de los planetas cercanos cambiaron de profesión y ahora además, de cazar a los cuadrúpedos solamente se dedican a tragar miles y miles de estos seres y a esclavizar a entes menos inteligentes que ellos, lo cual ya es mucho decir.
Cabe aclarar que el índice de criminalidad aumentó, pues, pronto no hubo nadie que persiguiera a ningún tipo de bandido, así, que, el Gran Imperio Espacial, construido luego de tantos kacociclos, empezó a desmoronarse, sin embargo, eso fue luego de muchos, pero muchos, pero muchísimos ciclos y hace parte de otra historia, que tal vez algún dia conozcan.
Por lo pronto digamos que El Intergalactic Sex Show fue reconstruido y la primera presentación especial fue a cargo de un ser bípedo que copulaba sin cesar a un redondo cuadrúpedo de piel rosada que inundaba el prostíbulo con sus estruendosos chillidos que excitaban a la mayoría de visitantes, especialmente a las Hipohembras y Grijalbinos, quienes debido a tal placer crearon una división dentro de su fe y desde ese entonces adoran El Sonido Del Mayor Placer, con lo cual El Intergalactic no solo disponía de sus propios predicadores sino que también poseía, a su entrada, una de las mayores casas de oración de la nueva y prominente religión, que se declaró enemiga acérrima de cazar y devorar a los animales sagrados que producían El Sonido Del Mayor Placer.

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A miles años luz de distancia.

Al lugar de la nave accidentada llegan mas y mas ufólogos, léase científicos fracasados, para "estudiar" los efectos materiales, sobre personas y animales, producidos por, lo que ellos llaman, las emanaciones psicogeneticas postimpulsoras de plasma, que causan efectos severos en el ritmo cardiaco, reducción de la capacidad de razonamiento e impotencia sexual, debido a la exposición permanente a los materiales extraterrestres, sin embargo, cada vez es mas difícil llegar hasta la nave, pues, el lugar del desastre esta protegido por fuerzas especiales, armadas hasta los dientes, identificadas por gruesas bandas rojas en sus brazos, las cuales no cobran el impuesto pertinente para el cuidado de la nave sino que se oponen con excesiva ahínco a que les tomen fotos.


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La noche cae en cualquier lugar de Bogotá y un niño despierta excesivamente preocupado por que su payaso de plástico esta emitiendo extraños sonidos mientras, se mueve de una forma que desde que lo encontró en la calle no lo había hecho, sin embargo, lo que mas le preocupa es el particular liquido blanquecino que empieza a emanar por el orificio delantero que hasta hace pocos instante creía que era el chupo para inflar su nuevo muñeco.